Primorena Txiki (Lintzoain)
“Un verdadero lujo estar en esta casa tan desconectada del ajetreo de la ciudad. Todo bastante limpio y la cama para ser de muelle, muy cómoda. Javier majísimo, nos recibió con la chimenea encendida. Lo único negativo que puedo decir de esta estancia es que no hay gel ni champú para ducharte, no hay sal ni aceite para cocinar y tampoco detergente por si quieres poner una lavadora. Por lo demás, todo perfecto.”