Iglesia Santa María La Real
“No hace falta ser un experto para disfrutar de este lugar. Basta con acercarse y mirar con calma todo lo que hay en la fachada. Las esculturas que decoran la entrada son una maravilla. Algunas todavía conservan restos de color —no sé si será pintura original o algo añadido más tarde, pero le da un toque especial—. Lo más sorprendente es que, sin saber mucho de la Biblia, se pueden intuir muchas de las escenas que representan. Están tan bien hechas que hablan por sí solas. La iglesia empezó a construirse en el siglo XIII y es de estilo gótico, algo que se nota en las formas puntiagudas y en lo detallado de la decoración. Está justo al lado del castillo, como si formara parte del mismo conjunto. Por dentro también es muy bonita, y el retablo es impresionante. Merece mucho la pena entrar y tomarse un momento para verlo todo con tranquilidad.”