Albergue parroquial San Miguel de Estella.
“Una experiencia maravillosa. Los hospitaleros son increíblemente amables, trabajadores y siempre atentos a todo. El albergue está impecable, muy limpio y cuidado. Nos recibieron con una comida caliente (unas riquísimas lentejas) y por la noche compartimos una cena con todos los peregrinos, en un ambiente muy bonito y acogedor. Sin duda, lo recomiendo al 100%. Si vienes a Estella, este albergue es una parada obligatoria. ¡Repetiría sin pensarlo!”