TALLER HERLIN
“Íbamos de viaje y empezamos a oír un ruido extraño en el coche. Decidimos desviarnos en una salida que llevaba a un polígono y vimos que se nos había desprendido una pieza de los bajos del coche que iba arrastrando. Buscamos el taller más cercano, pues aún nos quedaban unas dos horas de viaje a nuestro destino, con la suerte que estaba a tan solo dos minutos. Al llegar le comentamos al propietario el problema, que nos atendió enseguida y con amabilidad. Nos pudo solucionar temporalmente el problema, lo suficiente para llegar seguros y tranquilos a nuestro destino y no nos quiso cobrar porque dice que fue un momento y no hizo prácticamente nada. El poder ir seguros y tranquilos no tiene precio. Ya no es hacer algo, si no saber lo que se tiene que hacer. Sin duda agradecerle su atención y recomendar este taller a cualquiera que viva cerca, por su amabilidad y su profesionalidad.”