Big House
“Hemos comido varias veces y todas ellas la comida muy buena y el trato exquisito. Las personas que atienden son jovenes y atentos. No es caro. La primera vez que fuimos nos dejaron entrar con nuestro perro de agua español, nos pusieron en la zona de la derecha donde no había otros comensales, aunque en el local sí tenian varias mesas ocupadas. Esto en dos ocasiones, el resto hemos comido en la terraza. El servicio de caballeros es la parte negativa, antiguo y poco ventilado.”