PARADISO Cafetería Bar
“Un alto en el camino, de nombre ambicioso, de apariencia lejana ambigua, parecía oír el cantar de las sirenas. ¿Otro salón de juego? Serían los colores, el negro y el verde que tanto agreden. Mesas en la acera, menos acorde para eso, pero de donde yo vengo todas las casas de apuestas tienen terraza. Entrada pequeña, y de local solo se veía un pasillo. Me deje guiar aunque no fuera un bar o cafetería convencional... De buen estilo entré a pedir. Salí. Cierto era que estaba en lo que se considera parte de atrás, así que me sentí más afortunado, y el segundo café vino con sorpresa, una mini chocolatina que me recargó de azúcar, cafeína y coraje.”