RinconZ
“Una experiencia deliciosa para repetir. Probamos el menú para dos personas y fue una auténtica delicia de principio a fin. Empezamos con unos rollos de primavera crujientes y sabrosos, el clásico perfecto para abrir el apetito. Los tallarines salteados estaban en su punto, con ese sabor auténtico y casero que siempre se agradece. El cerdo agridulce fue uno de los platos estrella: jugoso, con una salsa perfectamente equilibrada entre dulce y ácido. La ternera en salsa de ostras nos sorprendió gratamente: carne tierna, con una salsa intensa y sabrosa, de las que invitan a mojar pan. El pollo frito también destacó por su textura crujiente por fuera y jugosa por dentro, ideal para compartir. El servicio fue rápido, amable y atento, y el ambiente del restaurante tranquilo y acogedor. Las raciones fueron generosas, perfectas para dos personas con buen apetito. Sin duda, volveremos. Cuando se come tan bien, repetir es obligatorio.”