Boxeo Lorca (Los Álamos)
“Lo mejor de lorca para entrenar boxeo, son muy atentos y dan muy buenas clases.”
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“Lo mejor de lorca para entrenar boxeo, son muy atentos y dan muy buenas clases.”
“FANTASTICO PABELLON QUE TIENE LORCA”
“Un centro educativo con unas instalaciones de primera con unos profesionales que imparten una docencia de maxima calidad . Enhorabuena !”
“Ambiente agradable, muy competitivo, te llevas un aprendizaje excelente en cada clase. Maestro muy atento a que se cumpla la técnica lo mejor posible. Lo mejor de lo mejor”
“Da gusto trabajar con profesionales de este tamaño, cero problemas con el pedido y en el tiempo acordado”
“Conocen bien el producto, son amables y profesionales.”
“MI MÁS SINCERO AGRADECIMIENTO POR LA ATENCIÓN PRESTADA, LA PROFESIONALIDAD MOSTRADA Y EL EXQUISITO TRATO RECIBIDO. Desde hace unos años tengo una afección leve de salud, y finalmente han tenido que intervenirme. Os comento mi experiencia personal, como reconocimiento a la labor de unos profesionales que trabajan estoicamente y no siempre tienen el agradecimiento que merecen: Antes del día de la operación, el doctor me explica en qué consiste la intervención y responde a mis dudas y miedos de forma muy amable, sincera y comprensiva. Esto me recuerda las palabras que me decía mi padre, que era ginecólogo, hace muchos años: Un médico debe ser también psicólogo, un paciente tranquilo se cura antes. El día de la operación empiezo un desfile por todo el personal que me va preparando: profesionales siempre atentos que van informándome de los pasos, proporcionándome ropa, aseo, llevándome de un sitio para otro y resolviendo dudas de todo tipo para que en esos momentos -que pueden ser de incertidumbre y mucha ansiedad- uno esté relajado y seguro. La operación resulta más larga de la cuenta, pero sale bien. El médico, el anestesista, los enfermeros… todos echan más tiempo del esperado, pero no se les ve impacientes, no pierden la amabilidad. Tras la intervención he estado en cama unos días, pocos afortunadamente, siendo atendido por numerosas personas, muchas veces al día, y también muchas durante la noche. A pesar de que muchas veces la paciencia de un enfermo es limitada, por razones obvias, nunca he percibido en este tiempo malas caras, ni reproches… Siempre palabras de ánimo, simpatía… y muchas sonrisas permanentes. Todo esto ayuda al estado de ánimo y recuperación de los que pasamos por allí. Ramón, María, Paola, Felipe… No puedo decir todos los nombres porque no los conozco. Así que solo cabe dar las gracias a todo el personal que me ha atendido, y por extensión a todo el personal del hospital. La próxima vez que tenga que ir allí, lo hare más relajado porque sé que estoy en buenas manos.”