Restaurante Calabardina
“Hemos venido mi pareja y yo a ver el atardecer mientras tomábamos algo. La terraza con mucha afluencia y Jamila, la camarera, trabajando para 18 mesas sin parar siendo educada, atenta , con una sonrisa de oreja a oreja y resolutiva. El atardecer maravilloso y se agradece encontrarse a trabajadoras así en hostelería. Una todo terreno de chica y un lugar con preciosas vistas!”