José María Ojeda Escuriet
“Gracias a él, estamos mi hermano y yo en pie y sanos. Un gran pediatra. Una gran persona. Una lástima... Dije, digo y diré, que a todos los niños que nos trató, hemos perdido un trozo enorme de nuestra infancia y nuestra vida. En mi casa, de siempre y para siempre, un aprecio inmenso.”