Panadería Eduardo
“El pan buenísimo. Los dulces de toda la vida. El servicio deja bastante que desear. El panadero pasa con las manos el producto de una bandeja a otra y luego la persona que te lo sirve, también con las manos. Las mismas manos con las que coge la bayeta, el dinero o lo que haga falta. En fin que si eres muy escrupuloso, no es tu sitio.”