Restaurante Mares Bravas
“Restaurante imprescindible si estás por la zona. A pie de playa, con unas vistas inmejorables y ese encanto de los sitios auténticos, de los que quedan pocos. Es un restaurante de toda la vida, con tradición, ambiente familiar y un servicio excelente: atentos, rápidos y muy amables en todo momento. Importante tener en cuenta que se llena con facilidad, por lo que conviene reservar con antelación. Además, las paellas se preparan solo por encargo, pero créeme que vale completamente la pena. Nosotros pedimos una paella marinera y fue, sin exagerar, de 10. El sabor espectacular, el arroz en su punto y una cantidad generosa de marisco. Se nota que cocinan con producto fresco y mucho cariño. Las raciones son abundantes, por lo que, además de comer delicioso, terminas más que satisfecho. Sorprende —y mucho— la relación calidad-precio: con lo bien que se come y el trato recibido, uno esperaría una cuenta mucho más alta. Pero no, los precios son más que razonables, lo que hace que la experiencia sea aún mejor. Un lugar que te hace sentir bien desde que llegas hasta que te vas. Ideal para una comida relajada junto al mar, disfrutando del sabor auténtico de la cocina mediterránea. Sin duda, repetiremos.”