Arrocerias en Calasparra / Arroces por encargo
“Cocina de calidad a buen precio. Local acogedor, personal muy agradable y buen trato. Recomiendo 100%”
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“Cocina de calidad a buen precio. Local acogedor, personal muy agradable y buen trato. Recomiendo 100%”
“Hemos ido a tomar el té, a cenar y a recoger comida para llevar. Y volveremos a repetir, las tres cosas. Los dulces están riquísimos y tienen bastante variedad. Las pastelas son agradecidas de tamaño y considerablemente contundentes, con especial mención a la de pollo, que es un espectáculo de sabores. Los bots bots de ambrosía se deshacen en la boca. El tajine de kefta (carne picada con diversas especias), buenísimo, con bastante cantidad de carne, aunque estoy segura de que el resto estarán a la altura. Los brewats de queso, que a simple vista parece masa rellena de queso, tienen un toque de hierbas que te deja en la boca un saborcito muy agradable. La dueña es un encanto, se acordaba de la primera vez que fuimos y nos preguntó por la comida que nos habíamos llevado con anterioridad, todo un detalle. La segunda vez tardaron un poco en atendernos pero estábamos a gusto en la terraza y no nos importó mucho. Estamos deseando probar el resto de cosas, especialmente el rfissa, que es por encargo. Un verdadero lujo tener este tipo de restaurante en Calasparra.”
“Hemos preguntado en una tienda que nos recomendaba para ir a comer y nos recomendó este restaurante y solo tengo a agradecer a esa chica, pues no podríamos haber tenido mejor trato y haber comido mejor. El camarero que nos atendió súper amable y atento. Hemos disfrutado mucho de la comida y del ambiente. Es bastante asequible la verdad. Hemos pedido menú diario que entraba 3 entrantes y un plato principal a elegir más bebida postre y café. Y estaba todo espectacular. Y el postre estaba de vicio. Muy muy recomendado.”
“Localizado en el corazón de Calasparra, La Curva se ha ganado una merecida reputación por su arroz sobresaliente. Cada grano se presenta en su punto, con sabores bien equilibrados y un manejo del punto de cocción que denota acierto y dedicación: no empapado, ni demasiado seco, simplemente perfecto. Los ingredientes frescos realzan los matices que hacen que una buena paella deje de ser sólo un plato y se convierta en experiencia. Además, el servicio es atento, profesional y cercano, lo cual suma mucho en la valoración: te hacen sentir bienvenido desde que cruzas la puerta hasta que te despides. Ahora bien, no todo es perfecto. El restaurante tiene dos grandes puntos débiles que conviene considerar. En primer lugar, la decoración deja bastante que desear: el mobiliario es sencillo, los acabados podrían renovarse, la iluminación es funcional pero sin carácter, y en general el conjunto visual no acompaña al nivel gastronómico. En segundo lugar, el ambiente puede volverse muy ruidoso, sobre todo cuando está lleno: el eco, las conversaciones cercanas, el vaivén del servicio… todo ello eleva bastante el volumen, lo que dificulta conversar con tranquilidad o disfrutar de una comida relajada. No obstante volveremos !”