Oficina de Turismo de Cieza
“Mi visita a Cieza comenzó, como no podía ser de otra manera, en su Oficina de Turismo. El consejo que recibí allí resultó invaluable para descubrir que esta villa es mucho más que su espectacular floración en el campo. Siguiendo el mapa que me proporcionaron, me adentré en el casco antiguo, un laberinto de calles empinadas y fachadas encaladas que desembocan en sorpresas como la Parroquia de San Joaquín. Su sólida presencia barroca, con esa torre que domina el skyline, impresiona. Al acercarme, descubrí que su interior guarda una paz solemne y un patrimonio artístico que merece mucho la pena. Continuando mi paseo, me encontré con el conmovedor Monumento a la Madre, una escultura llena de ternura que rinde homenaje universal a la figura materna y que invita a una pausa reflexiva. Sin embargo, el plato fuerte de la jornada, aparte del propio río Segura, fue el Museo de Siyâsa. Está ubicado en la Casa de las Artes y las Ciencias**, y su reconstrucción de una casa-andalusí completa es algo que no se ve todos los días. Pasear por sus estancias fue como teletransportarse directamente al Cieza de las tres culturas, entendiendo de golpe la rica herencia que convivió en estas tierras. Fue una jornada de descubrimientos que superó con creces mis expectativas. Cieza no solo tiene un entorno natural privilegiado, sino una historia viva que late en cada rincón, desde sus iglesias hasta los vestigios de su pasado andalusí. Una auténtica joya por explorar.”