ADARA FUENLABRADA
“Es la peluquería de barrio con el trato familiar de siempre. Las dueñas son muy educadas, atentas, trabajadoras y te ayudan en todo lo que necesites. La peluquera no te baila el agua, si cree que algo te va a quedar mal te lo va a decir en vez de hacerte el tratamiento que quieres y cobrarte una burrada. La esteticista cuida mucho la piel de la clientela y no por coger a más gente descuida a la persona con la que está.”