RESTAURANTE HERMANOS MIGUEZ
“Comer como en casa pero fuera de casa. Pequeña casa de comidas tradicional, de las de toda la vida, de las que quedan muy pocas. El restaurante en sí tiene dos pequeñas salas con unas pocas mesas en cada una. Es como comer en casa, en familia. El trato es cercano y familiar. Conviene reservar, siempre está a tope. Tiene un menú con gran variedad de primeros, segundos y postres, muy equilibrado, hay opciones variadas de carne, pescado, verduras y platos de cuchara. La comida es tradicional y el precio más que decente. En fines de semana se puede encontrar rabo de toro, cachopo o carrilleras. Hay ciertos platos fijos en carta, destacaría la sopa castellana, y cada día varían otros. Los segundos se acompañan de una ensalada al centro de la mesa. Los martes hay cocido madrileño. En los postres destacaría los caseros como el flan y la torrija. No tienen servicio de café, pero cierran la comida con unos licores. Excelente trato, servicio esmerado y gran atención. Gracias.”