Club Social Prado de Alameda
“Todo buenísimo y mucha cantidad”
Negocios 31–45 de 45
“Todo buenísimo y mucha cantidad”
“Todo perfecto comida mui buena y el servició estupendo, además tratan muí bien a los animalitos del pueblo, recomiendo 100%.”
“Pues es espectacular estar ahi. Con un poco de frio pero merece la pena. Super acogedor y se come de maravilla. Eso si los trabajadores super simpaticos. Recomiendo que vayan.”
“Estupendo bar local, sirven fantásticas comidas caseras y ricas tapas. Recomiendo probar el café, intenso y potente como en ningún sitio.”
“Lugar muy agradable para desayunar, con variedad de bollería, bizcochos, tortillas y los habituales churros/porras y barritas. Muy, muy recomendable. Hoy (diciembre 2023) comí allí, de menú, por primera vez y ha sido todo un descubrimiento, comida buenísima y las cantidades enormes, casi exageradas. El precio del menú no es el más barato del pueblo (menú a 14,50€) pero para comer de vez en cuando es muy recomendable. Como guinda, el café es muy bueno, lo que, desafortunadamente para los cafeteros, es poco habitual. Repetiré.”
“Un lugar donde poder aparcar a no ser que sea fin de semana y época de baño.”
“Unas alitas muy ricas y un servicio de 10”
“Un buen sitio para comprar comida Mexicana”
“Sitio muy acogedor tipo refugio,buenas tapas..con el entorno de la preciosa villa de Navacerrada...muy recomendable..”
“Fantástico restaurante.Hemos ido varias veces y mejora cada vez que vamos. El personal es atento y el dueño está atento en todo.Buen género y preparación.Recomendable 100%”
“Fuimos un puente de diciembre, un fin de semana temático que llaman, y los niños lo disfrutaron muchísimo. Y los mayores también. Está muy bien organizado todo y los pequeños tienen gran libertad en estos espacios.”
“El Pajar de Navacerrada: qué gozada tropezar con un sitio que te pilla cerca de todos los lugares que frecuento. Un gran hallazgo que añado a mi lista. La hamburguesa Pajar… rica no, riquísima. Una señora hamburguesa: ternera jugosa, cheddar ahumado, lechuga, tomate, cebolla, bacon y unas patatas fritas ricas. El cachopo, según cuentan, es el más famoso de la sierra. Y después de verlo salir rumbo a otra mesa, lo entiendo: finito, bien armado, con queso Idiazabal y un jamón del que no se discute, se respeta. Lo probaré la próxima vez, igual que esos huevos rotos con jamón que vi desfilar. Ah, y no olvidemos los torreznos. Los del lugar juran que son exquisitos… y yo, por cómo hablaban, diría que no estaban exagerando. Volveré. Y pronto. Porque hay sitios que te conquistan y otros que directamente te adoptan, y El Pajar tiene toda la pinta de lo segundo. Buen servicio y Emilio muy atento. Hoy, domingo 7 de diciembre, volvimos al restaurante para probar otros platos. Y nada más cruzar la puerta… ¡zas! Un señor alto, corpulento y con más genio que simpatía casi nos despide sin siquiera preguntarnos si teníamos mesa. —¡Está todo completo! ¡No hay sitio! —soltó. A lo que respondí, ya con cierta chispa: —Oiga, que tenemos reserva desde hace una semana. —¿Son cinco? —Pues sí. —Ah… esa es su mesa. Superado el recibimiento, las cosas mejoraron: las croquetas crujientes estaban de escándalo y los torreznos, muy muy buenos. El cachopo, para enmarcarlo. Solo una nota: no sé exactamente quién es ese señor alto y contundente —si es el dueño, el encargado o el padre de Emilio—, no es la persona más indicada para estar de cara al público. Y sí, el servicio fue lento: una hora y media desde que nos sentamos. Pero el restaurante estaba a reventar, así que… se lo perdono. ¡Seguiremos yendo!”
“Para tomar un café y desayunar antes de las rutas te da la vida y para la baja que andamos muertos de hambre que decir que eso bocatas con una helada no tiene precio.”