El Rincón del Pollo y el Codillo
“Comida deliciosa con un sabor casero que engancha. Personal simpático y profesional, lo que hace que la experiencia mejore más. Sin duda, un lugar que siempre apetece.”
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“Comida deliciosa con un sabor casero que engancha. Personal simpático y profesional, lo que hace que la experiencia mejore más. Sin duda, un lugar que siempre apetece.”
“Mi primera vez en Griñón. Paseando , encontré la Taberna de Griñón y dije “aquí”. Está en una calle ancha de aprox 6-8 m. Tiene una terraza con toldos amplios que protegen del sol. Me pareció un sitio perfecto para comer y así fue. Me gustó que el dueño que sugiera lo mejor de su carta, adaptada a mis preferencias. Comi las alcachofas y un entrecot de vaca vieja. Las alcachofas muy bien, no era una ración escasa. La carne era de una calidad extraordinaria. Pedí al punto y llegó al punto+ , pero estaba tan buena, que ninguna queja. La combinación del dueño como maestro de ceremonias y el servicio fue espectacular. Una mujer joven servía las mesas y deberían elegir un altar para ella. Su capacidad de detectar cuando ele cliente quiere algo es prodigiosa. Estoy acostumbrado a lo contrario, pero ella tenía un radar especial. . No me quería ir. Muy recomendable.”
“El dueño muy atento,simpático y servicial,la terraza muy bien,nos tomamos algo y además nos llevamos comida preparada y casera que está muy rica.”
“Vara Griñón es sabor, detalle y buen rollo. Cocina con alma, producto de calidad y atención que te hace sentir en casa. ¡Para repetir sin dudar!”
“Las pizzas están increíbles, caseras, con masa hecha al momento y un sabor espectacular. Además, son enormes! El mejor sitio de la zona para comerte una buena pizza.”
“La comida muy bien y el personal muy amable”
“Restaurante muy limpio. La comida muy sabrosa y buena. Nos han encantado los rollitos vietnamitas. Hemos pedido el postre fuera del menú del día, y me ha ofrecido sin yo pedirlo el que también nos correspondía. Un flan casero que avisa no lleva azúcar pero en realidad casi no se nota, está en su punto justo de dulzor. Nos ha instado a llevarnos la botella de agua que habíamos pedido porque como es normal, ellos la desechan y no quería que se desperdiciara. Todo un acierto.”