Restaurante Mar de Alborán
“Para empezar, la ubicación me parece perfecta ya que no se encuentra en todo el bullicio aunque está igualmente céntrico. Para las familias es perfecto, pues dispone de un parque infantil justo al lado, visible desde las mesas de la terraza. En la zona exterior han resuelto el problema del calor con unos ventiladores de techo que proporcionan un frescor agradable y libre de las bacterias que liberan los pulverizadores de agua. Tienen cerveza Águila sin filtrar de barril: una pasada. La atención fue perfecta, estando siempre ahí pero sin ningún tipo de presión. Y para colmo, se come muy bien. Nosotros probamos algo de marisco, unas setas portobello con huevo poché (fuera de carta) y un par de platos de atún (especialidad): carrillera y parpatana. Para terminar, la madre de Gus se encarga de que te vayas con una experiencia redonda gracias a sus postres caseros. Destacó la tarta de queso. En definitiva, un nuevo local de moda en Pozuelo al que seguro volveremos.”