Restaurante Aladro
“Es la segunda vez que venimos a este restaurante y seguiremos viniendo cada vez que podamos. El trato es maravilloso por parte de todo el personal, pero tenemos que recalcar el trato de Ana. Increíble su amabilidad en todo momento, su paciencia y la sonrisa con la que te atiende. Recuerda que ya habíamos venido anteriormente, lo que pedimos, incluso donde nos sentamos. Se nota que le gusta su trabajo. GRACIAS ANA La comida exquisita las dos veces que hemos venido. Como recomendación el secreto, la ventresca y la lubina que fue lo que probamos y estaba buenísimo. Las raciones son grandes, el local está limpio y son bastante rápidos. Lo único malo es que en horas puntas es muy difícil aparcar.”