Farmacia Fernando M. Soto Sánchez
“No he visto gente más agradable. Tengo un hijo autista y cuando va, Patri le atiende con un cariño y una paciencia digna de admiración. Se agradece ese trato tan humano con los discapacitados. Olé por Patri!! Además un día pregunté si tenían una caja grande y el propietario (perdón, pero desconozco su nombre) se fue a su casa y me trajo una. Como la caja era muy voluminosa y no podía yo con ella, el hombre la cargó en sus brazos y me la trajo hasta mi casa. Qué señor tan amable!!! Olé por el jefe también!!! Y el resto de las chicas, encantadoras, siempre con la sonrisa puesta. Me encanta esta farmacia. Así da gusto ir.”