Farmacia LaPrimera
“Venía de la Farmacia Bulevard donde fui a por mi tratamiento hormonal que tenía que empezar ese día. Mi ginecóloga privada me había enviado la receta por e-mail y la tenía en mi correo en el teléfono. Por las dudas, la imprimí, por si me ponían pegas. Y así fue. La persona que me atendió, con el medicamento en la mano, fue a preguntarle a uno de los dueños. Es el único hombre que hay, que me soltó un discurso sobre la legalidad de la receta y que no valía porque yo podría hacer 20 fotocopias. Igual se piensa este tipo que soy traficante de progesterona. Le expliqué que la receta es legal, y que si no quería la fotocopia, que podía verla en mi teléfono y escanear el código QR o podía enviarla en el instante a su correo. Me ignoró y siguió con la siguiente persona en la caja. Me quedé con cara de idiota y sintiéndome completamente descartada. Con las mismas, me fui a la farmacia "La primera" en Av. De Islandia 110. Le expliqué a Eduardo la situación y me atendió con amabilidad exquisita. Me dijo que le enseñara la receta, me dijo que era absolutamente válida. Escaneó el código QR de la receta original y solicitó mi tratamiento para que pudiera empezarlo como estaba previsto. Así de simple. Así de digno. Esta es la diferencia entre un servicio basado en la soberbia y uno basado en la ética, el respeto y la atención y cuidado de las personas. He comprado en muchas más ocasiones aquí y siempre me han atendido con cercanía y amabilidad.”