Escuela Infantil Contumami La Vaguada
“Nosotros cometimos el error de no confiar en nuestra primera impresión de Contumami, de la calidez y cercanía que vimos en Cari y los detalles cuidados del centro. Nos dejamos, sin embargo, llevar por la palabrería de otra escuela infantil del barrio del pilar, que es una franquicia y que más que una escuela infantil nos pareció una llorería, con profes desbordadas y nada cercanas. Dos semanas duró nuestro hijo en aquel centro.. Volvimos suplicantes a Contumami y se nos acogió con los brazos abiertos. La mejor decisión que pudimos tomar. Dos años después puedo decir que es la mejor escuela infantil del barrio y probablemente de muchas de madrid. Es un centro donde sientes una cercanía, familiaridad y cariño como en pocos sitios. Lo ves reflejado no sólo en tu hijo sino en todas las caras felices de los demas niños que están allí. Porque no se trata únicamente de que pinten, aprendan los colores, a comer solitos o a quitarse el pañal, eso lo hace cualquiera. La excelencia está en cubrir todo eso colmándoles de amor y cubriendo sus necesidades emocionales mientras tanto y eso es algo que en Contumami saben hacerlo a la perfección... Desde la directora, las profes y hasta la cocinera son grandes personas. Da gusto hablar con ellas, siempre con buen gesto, buenas palabras, te escuchan, se preocupan genuinamente para que tú y tu hijo esteis bien..Y no es apariencia. Porque lo bueno de esto es que los niños son transparentes y les ves que van encantados y que salen felices, q les dan besos a todas y conforme crecen te van contando que quieren a su profe ¡hasta la la luna! Y si tienes cualquier tipo de problema, responden y siempre buscan ayudar y hacerte la vida más sencilla! Eso en Madrid es complicado encontrarlo... Esa disponibilidad e intencion de hacerte la conciliación más fácil o ayudar en cualquier cosa que surja no sabe nadie lo importante que es hasta que te pasa. A todo el mundo le recomendaría este centro, pero en especial a esos padres que se preocupan porque sus peques sean queridos y bien tratados cuando ellos no están. Por cierto, una cosa que a mi me decantó por otro centro era que no había cámaras. Después de este tiempo puedo decir con total tranquilidad que no nos hizo nunca falta. Y que conste que para mi era requisito indispensable!. Ahora sin embargo veo que si un centro es genuinamente bueno, no es en absoluto necesario. Porque la calidad y lo bueno saltan a la vista. Lo demás mas bien necesidad de control y desconfianza. Siempre estaremos agradecidos a este centro porque parte de quien es nuestro pequeño se lo debemos a ellas. Especial mención a Cari por su franqueza, familiaridad y ayuda, se nota que le encanta lo q hace y que sabe hacerlo muy bien. A Sara por estar siempre disponible, dispuesta a ayudarte y con mucha paciencia, es muy buena profesional. Y a Sandra por ser la mejor profesora y persona del mundo, es maravillosa, con una dulzura y calidez excepcional a la que le debemos gran parte de la tranquilidad de haber sentido que estaba en las mejores manos y la felicidad de nuestro hijo y por ende la nuestra. Y en general a todas, gracias por ser tan buenas profesionales.”