Jerónimo Madrid
“Es posiblemente el mejor mexicano en el que hemos estado. Ambiente y decoración espectacular, sonando la música adecuada durante toda la velada. Nosotros fuimos a comer, para poder tener el resto del día para quemar esas calorías de más. Nada más llegar te das cuenta que es un sitio muy cuidado, desde las mesas a los baños. Servicio dedicado y atento, en nuestro caso quizá demasiado ya que no había mucha gente. Pero agradable en todos los sentidos. La carta no es grande, sin embargo nos dejamos llevar por las recomendaciones del servicio ya que parecía que tenían mucha idea. Empezamos por el guacamole y las flautas de papá. Continuando por la gringa de camarón y terminando con la cochinilla. No podía haber sido mejor. Todos los platos muy recomendados, no sabríamos cuál mejor. Porciones generosas y espectacularmente buenas, todo acorde al prestigio de su chef. Uno de los imprescindibles de la capital sin ninguna duda.”