La Dulce Bailarina
“Hice una breve parada después de un largo paseo por los jardines de Aranjuez, para reponer un poco de energía, y la verdad es que me ha gustado mucho. Pedí un café y una napolitana de chocolate y crema, muy rico todo, el lugar es acogedor y pintoresco, y la atención, amable. Recomendable.”