El Eslabón
“Fuimos a comer y nos encantó. La comida, el sitio, el ambiente, el servicio... todo de 10. Para empezar, pedimos un surtido de croquetas y una patatas al mojo picón para compartir y todo riquísimo. De platos principales, el risotto estaba espectacular, el mejor que he probado (y eso que he viajado por toda Italia e, incluso, estudié allí), las costillas tiernísimas y deliciosas y el bacalao fresquísimo, de excelente calidad y guisado exquisito. Los postres caseros, una pasada. Mención especial a la tarta de la abuela... ¡impresionante! El servicio fue inmejorable. Nuestro camarero, Amín, no pudo ser más simpático, atento y profesional. Todo el tiempo pendiente de que estuviera todo a nuestro gusto y que no nos faltara nada. Sin lugar a dudas, es un sitio al que volveremos.”