Bel Mondo
“Desde que entramos fue un disfrute, es muy colorido y genera muy buen ambiente. El servicio en mesa de todos los camareros fue excepcional, todos pendientes, amables, cuidando cada detalle, incluso nos dieron un dibujo para la pequeña que le encanta pintar. Dieron en el clavo. Pedimos croquetas que estaban maravillosas y dos platos de pasta, carbonara y tartufata. Es verdad que la pasta a la bolognesa de la niña estaba demasiado al dente pero la salsa era extraordinaria. Al postre no pudimos llegar! Un placer para todos los sentidos!”