L´impasto Pizzería y Cafetería
“Pizzas brutales, de las mejorcitas que he probado y en el desayuno, el mollete multicereal estaba riquísimo. Buenísima calidad precio, se notan los ingredientes de calidad y naturales. Dejan entrar perros :)”
10 resultados encontrados
“Pizzas brutales, de las mejorcitas que he probado y en el desayuno, el mollete multicereal estaba riquísimo. Buenísima calidad precio, se notan los ingredientes de calidad y naturales. Dejan entrar perros :)”
“Quiero destacar el trato del personal que trabaja aquí. Hace que la comida sepa aún mejor y den mas ganas de volver. Todo bien de precio y limpio, asi da mucho gusto”
“Es una cafetería dentro del Leroy Merlín, está bien. La tortilla está muy buena y la chica gallega es súper maja”
“Buen sitio para tomarse algo y una tapa muy buena. El Servicio fenomenal, y el ambiente muy muy bueno.”
“Nos hemos comido un plato combinado de dorada con ensalada, muy bueno, al igual que el postre, tarta de zanahoria.La atención también buena.”
“Lugar entrañable. Sandra es todo un ejemplo a seguir de mujer luchadora, el cariño y buen hacer que le pone a todo son admirables. Siempre hay buen ambiente porque entre el personal que trabaja y los clientes de la zona se genera muy buen rollo y amabilidad. Los desayunos y comidas son espectaculares al alcance del bolsillo de cualquiera, los precios están muy bien para los tiempos que corren. A las 7 de la mañana ya puedes encontrar bollería, pizzas caseras variadas y una de las mejores tortillas de patata de Alcalá; a destacar también la calidad y el sabor del café que allí sirven, espectacular. Se aparca muy bien a 100 metros, junto a Mercadona.”
“No te engañes, aquí comes mejor que en tu casa. Visita indispensable en Alcalá. Volverás.”
“Una caña, una Coca-Cola… y una montaña de aceitunas. Hay bares que te sirven una bebida. Y luego hay bares que te sirven una experiencia sensorial completa. Este lugar (cuyo nombre me reservo para que no se llene de modernos), es uno de esos templos del tapeo urbano donde el espíritu del aperitivo vive y reina con gloria. Pedimos una caña dorada, fría como el corazón de tu ex, con su espuma bien puesta. Junto a ella, una Coca-Cola en vaso alto, con hielos como icebergs flotando en el Ártico, y su correspondiente lata (detalle que se agradece: la transparencia es importante en las relaciones, incluso las hosteleras). Pero el verdadero protagonista no estaba en vaso. Apareció de la nada como un héroe inesperado: un cuenco rebosante de aceitunas verdes, carnosas, jugosas y con ese punto de sal que te hace cuestionarte por qué no las cenas cada noche. No eran esas tristes olivas de compromiso. No, amigo. Estas venían con carácter. Un ejército entero que parecía decir: “Hoy, la tapa va por nosotros”. El palillo, por supuesto, estaba presente. Digno, solitario, clavado en el centro como una bandera en territorio conquistado. Y todo esto por 5,80 euros. ¿Cómo lo hacen? ¿Magia? ¿Alquimia? ¿Un pacto con el dios del tapeo? No lo sé. Pero sí sé que salí con el corazón contento y el estómago agradecido. En resumen: si buscas una terraza tranquila, buenas bebidas, y aceitunas que te abracen el alma… este es tu sitio. Ven por la caña, quédate por la oliva. Volveré. Aunque solo sea para ver si me dan más olivas.”
“Comida casera de calidad, buen servicio y precio contenido. Tienen terraza y salón interior. Sirven tapas y los platos vienen con buena cantidad. Muy recomendable.”
“Maravilloso patio para picar algo y tomar unas cervezas o unas copas. Las costas están muy ricas, pero deberían ofertar más comida, la carta es muy escasa.”