Risueña Café
“Nos encantó esta cafetería tan bonita y acogedora, es diferente en cuanto a la decoración, la comodidad y la variedad de productos que ofrece. Te puedes sentar en sillas altas, sillas bajas e incluso sofas, al más puro estilo americano. Puedes coger un libro de los tantisimos que tienen por sus paredes y leerlo tranquilamente. Dispones de cafés de todo tipo, bollería dulce, snacks salados, sandwiches, bocadillos...y lo que más nos gustó, fue que te preparan en el momento y delante de tí los batidos naturales que elijas. La atención de las dependientas muy buena, lo único que tienes que pedir en la barra y llevártelo a la mesa. Por lo general bastate bien, precio razonable, así que, seguro que repetiremos, una pena que no haya más por Madrid.”