Mangos
“Bien porque no está saturado el espacio, se puede bailar y estar tranquilo. El precio de la entrada cuesta 10 y 8 son consumibles. Lo malo los clientes con su cencerro que se creen salseros y lo que hacen es aturdir a los demás clientes. Esto deberían de prohibirlo en todos los locales en generales. Dañan el sonido de las canciones. Los baños estaban limpios, todo muy cuidado y aseado.”