Restaurante Libanés Rotana
“Recibí visita de una amiga a la que llevé a cenar al rotana. Resultado: fuimos dos veces en una misma semana. Le encantó (tanto como ya me gustaba a mí). Comenzando por la amabilidad del personal, la experiencia ya se hace agradable con la decoración de ambiente y el buen trato y predisposición para ajustar los menús al gusto del cliente (entre nosotros una persona vegana y otra vegetariana). Seguida de buenos tempos para traer la comida y cuidado de los detalles tras comprobar que todo está a tu gusto. Los sabores… te transportan al Líbano. En cuanto a cantidad, ¡cuidado! Si no estás acostumbrado a cenar mucho y vas por la noche, probablemente un menú te sorprenda, pues son generosos con las cantidades (a pesar de que en primera instancia pienses que los entrantes son “poca cosa”). 100% recomendable!”