Son Floriana
“Un hotel en una antigua finca de pocas habitaciones, a sólo unos minutos andando de la animada Cala Bona y de la playa. Todo aquí ha sido amueblado con cariño y mano segura y equipado con accesorios típicos de Mallorca. Teníamos la junior suite "Cala Pi" con dos terrazas, vistas a la piscina y un baño muy grande con ducha y bañera. Por suerte, siempre pudimos conseguir una mesa para nosotros como “huéspedes de la casa”, en el restaurante que por lo demás estaba casi completo y que también se encuentra en esta finca. La comida y todo el servicio del hotel y del restaurante merecen el calificativo de “clase extra”. Nos sentimos muy cómodos y definitivamente volveremos pronto.”