Malagueña
“El lugar es encantador. Cuando llegas al restaurante, con reserva, por supuesto, hay un hombre que te aparca el vehículo y ya entras al recinto del local. Hay una zona en la entrada donde esperamos 5 minutos porque llegamos 15 minutos antes. Nos sirvieron unas aceitunas y un vermouth de bienvenida que estaban muy buenos. Pedimos un vino tinto y un trío de steak tartar, estaba bueno, pero tampoco me entusiasmó. Las albóndigas estaban buenísimas y mojamos todo el pan casero que estaba de locos en la salsa. Para cenar compartimos la carne que llevaba una especie de salsa teriyaki muy buena. Nos pedimos una copa para finalizar, la mía de Baileys estaba medio vacía, como se aprecia en la foto. La música para mi gusto un poco alta, aunque teníamos el altavoz medio cerca, pero el ambiente es mágico y encantador”