Arroceria Xaloc
“Llegué a Xaloc cuando el día aún conservaba luz, pero la tarde ya insinuaba la magia del mar al caer el sol. Me acomodaron en la terraza, donde podía ver un poco de brisa marina y sentir ese olor a sal mezclado con conversaciones lejanas. El restaurante está en Ramón de Moncada 19, Santa Ponsa. De entrada pedí algo simple pero que me abriera el apetito: unos calamares a la romana con su toque de limón. Luego vi que entre los platos que recomendaban estaba la paella de mariscos, así que no lo dudé: la pedí como plato principal. Para rematar, elegí un postre suave — quizás un arroz con leche o una crema catalana — algo que cerrara sin pesadez. Con eso, una copa de vino blanco local bien frío. Cuando llegó la paella me impresionó: arroz en su punto, marisco generoso, sabor intenso pero sin que el arroz estuviera empapado. Los calamares estaban crujientes, bien fritos; el postre fue delicado, dulce pero moderado, ideal para no salir rodando. El servicio me pareció simpático y con buen ritmo: esperaron que disfrutara los platos del mediodía, me ofrecieron sugerencias de vino, reponían pan sin que lo pidiera. En momentos donde la terraza se llenó, un par de mesas esperaron unos minutos, pero nunca lo sentí excesivo. El ambiente: mezcla de local y elegante sin pretensiones exageradas. Conversaciones animadas, risas discretas, luz tenue acercándose al atardecer, mesas bien colocadas. No es el tipo de restaurante donde vas de paso — es para quedarte, saborear, mirar alrededor.”