Es Blau des Nord
“Hemos vuelto menos de un mes después de nuestra primera estancia, y no es casualidad. Este hotel tiene algo especial: una paz y una tranquilidad que te envuelven desde el primer momento. Es de esos lugares donde te sientes como en casa, pero a la vez consigues desconectar por completo. El personal es encantador y muy atento, tanto con los huéspedes como con las mascotas —un detalle que valoramos muchísimo—. Queremos agradecer especialmente a Laura y Almudena, por su amabilidad y cercanía, y al chef Toca, un verdadero artista en la fusión de sabores. El menú es variado y equilibrado, pero los platos con toques de cocina peruana son una auténtica delicia. La terraza es preciosa, perfecta para disfrutar de una copa mientras cae el sol. El barman prepara unos cócteles excelentes, ideales para cerrar el día con una sonrisa. Definitivamente, seguiremos volviendo. Estamos encantados con este lugar y con su gente. ❤️”