Harry’s Bistro
“Llegamos a Santa Ponsa a eso de las 19 horas y siendo temporada baja desde el hotel nos advirtieron de que era improbable que encontráramos un lugar abierto para cenar a esas horas entre semana en el mes de febrero. Por suerte, hicimos caso omiso a la advertencia y nos encontramos un restaurante donde se cocinaba al momento y de manera visible ya que la cocina estaba a la vista de los comensales. Estábamos rodeados de ingleses que estaban tomando copas o cenando escuchando afablemente un concierto de un Tom Jones amateur y fuimos atendidos muy agradablemente por un camarero y una camarera muy amables. Muy agradecidos por el trato recibido y por el buen producto servido. Aconsejable, sin duda.”