Vent de Tramuntana
“Cuánto encanto albergan estas paredes, que equipo más humano. La comida es un viaje de fantasía a cada bocado, sin florituras exageradas. Con un producto de calidad, esta cocina cautiva el paladar de cualquier afortunado que se siente en la mesa. Una carta que perfuma de Mediterráneo al nivel de Serrat entornando "su himno". Lo descubrí gracias a mi amigo Óscar, ha sido un regalo poder disfrutarlo. No puedo poner muchas fotos de los platos porque eran simplemente irresistibles... Y aquí se viene a disfrutar desde que se entra por la puerta y descubres las huellas felinas de los cimientos. Con esa descarada inocencia juguetona ae cocina todo en esta casa. Ojalá vuelva pronto, muchas gracias.”