Bar museo do viño
“Estábamos haciendo una ruta por allí cuándo decidimos comer y encontramos éste sitio tan peculiar; nos sorprendió que no había carta, solo una libreta con 2 primeros y 2 segundos; íbamos 7 personas y combinamos todos los platos; no podían estar más buenos! la ensalada de tomate con atún a tope del mismo, las pechugas de pollo empanadas enormes y con las patatas fritas más buenas del mundo; la tortilla de patatas exageradamente rica, hecha con 40 huevos de las propias gallinas de la dueña, y un lacón hecho en un horno de panadería con una salsa buenísima! encima la dueña super apañada y atenta. lo único malo que ha sido en pleno agosto y hacía muchísima calor, pero mereció la pena! de todos los lugares en los que hemos comido en Galicia en nuestro viaje, sin duda, uno de los mejores!”