Pazo da Pena Manzaneda
“PAZO da PENA, en Rozavales, Ayuntamiento de Manzaneda. UN DESCUBRIMIENTO MAGNÍFICO. Es un alojamiento de calidad, muy confortable, con habitaciones amplias y bien equipadas, espacios para el descanso, para la lectura, con comedor para uso de los clientes con comida que puedan traer del exterios, con salones diversos para estar (en el salón de la pena disponen de agua o licor casero de cortesía), piscina climatizada y spa, solana, finca visitable, aparcamiento exterior incluido en el precio, etc. Cuentan con una barra con vinos y aperitivos que resuelven un picoteo (no ofrecen comidas o cenas); el desayuno es recomendable y completo, con sabrosos productos locales. Pero Pazo da Pena es más que una instalación hotelera: es un pazo rehabilitado con exquisito criterio conservacionista, al que se incorporó la tecnología actual para conseguir una óptima habitabilidad. Dispone de patios, capilla, lucernario, biblioteca, lareira, varios salones para uso de los clientes, árboles singulares, bodega, y una importante exposición etnográfica en el antiguo palleiro. Producen vino con uvas mencía e brancellao, en viñas del pazo del valle del Bibei, que se puede adquirir allí al igual que otros productos locales, bica, miel, aceite, avellanas,... La atención es excelente y el personal muy atento; queremos destacar a Carla que fue la persona que nos atendió durante nuestra estancia: guió nuestra visita al pazo (la hacen a diario, a las 7 de la tarde y la recomendamos) y comprobamos sus conocimientos y su implicación; es una estudiosa del edificio, de su historia y de la de sus anteriores moradores. También conoce en profundidad el entorno amplio desde el pazo, facilita con antelación informaciones muy prácticas sobre sitios de comer y visitar y tiene una gran disponibilidad para atender a la clientela. Hay que tener en cuenta que el alojamiento está en una aldea cercana a dos villas rurales, para planificar comidas e incluso localizar gasolineras. Alojarse en este pazo fue una experiencia muy especial y contamos con volver para estar, simplemente estar, y hacer pequeños viajes por los aledaños. Nuestra nota: 10/10.”