Casal de Armán
“Llegamos al restaurante por casualidad: en la plaza de Ribadavia nos encontramos unos señores de Santiago de Compostela , uno de ellos servidor de Emaús, nos lo recomendó. Muchísimas gracias, no sabemos su nombre pero le estaremos siempre agradecidos. El sitio es espectacular. El sitio es mágico. El servicio es impecable. La comida exquisita. Pedimos el menú degustación: impresionante. Altamente recomendable.”