Hotel Condado
“Pasamos una noche porque nos coincidía de paso a una población cercana y nos llevamos una sorpresa. Un hotel tranquilo, al lado de Ourense, con accesos al lado del mismo hotel. La habitación estaba extremadamente limpia, la cama era muy cómoda, algo muy difícil de encontrar en un hotel, y menos por un precio tan económico. Nos gustó mucho sobre todo la amabilidad y buen hacer de la plantilla de trabajadores, desde las personas que nos atendieron en recepción hasta la chica de la cafetería. Especial mención a todas las facilidades que nos dieron para guardar las tres bicicletas que llevábamos, aunque finalmente las dejamos en el parking, que está en la parte trasera del hotel y al lado de recepción. Si alguna vez volvemos a Ourense, no nos importaría repetir en este hotel aunque no sea céntrico por la buena sensación que nos llevamos.”