Parador de Cambados
“Encanto gallego y hospitalidad en el Parador de Cambados. Tuve una estancia realmente placentera en este parador. Desde el primer momento destacaría su ubicación: justo al Paseo da Calzada, muy cerca del mar, lo que aporta unas vistas magníficas y un entorno realmente relajante.  Las instalaciones transmiten encanto clásico: edificio señorial bien conservado, con rincones como un precioso patio interior, ideal para desayunos o simplemente para descansar con tranquilidad. Las habitaciones son cómodas, limpias, con buen equipamiento; aunque es cierto que el estilo no es muy moderno, conserva un carácter acogedor que me gustó mucho.  Otro punto fuerte es el personal: amable, atento, profesional. Se nota que procuran que la experiencia del huésped sea lo más placentera posible. En particular, el restaurante merece una mención especial: la cocina local, basada en productos de la zona, mariscos, albariño… platos con sabor, bien elaborados, con buena relación calidad-precio. El desayuno me pareció muy completo, variado, con opciones cuidadas y calidad notable. En general, relación calidad/precio bastante buena, especialmente considerando lo céntrico, bonito y cómodo que es este alojamiento.”