Black Ball
“Increíble el trato y el ambiente. Hace años que iba y ahora vuelvo con mi hija para jugar al billar. El chico de allí es majísimo y con una paciencia infinita para enseñar a la niña y a cualquiera que tenga dudas o quiera aprende a jugar. Un diez para pasar una buena tarde en familia o amigos”