Pizza di Mamma
“Te las puedes pedir por mitades. Si tienes alguna intolerancia adapta los ingredientes. Si le llevas queso sin lactosa te lo pone en la pizza! La masa está buenísima. Y un trato de 10!”
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“Te las puedes pedir por mitades. Si tienes alguna intolerancia adapta los ingredientes. Si le llevas queso sin lactosa te lo pone en la pizza! La masa está buenísima. Y un trato de 10!”
“Las mejores pizzas de Marín sin duda! Masa riquísima, con ingredientes de calidad y con las cantidades justas para saborear cada uno de los ingredientes. Bastante generosas. El tiramisú demasiado mojado para mi gusto, pero no estaba mal. Rápidos a primera hora de la noche, luego no sé. La propietaria encantadora y el camarero también. El local está bien organizado. Mesas y sillas bien distribuidas, sin estar apelotonadas. Tienen juguetes para lxs más pequeñxs y también trona. El baño de mujeres amplio y limpio. Lo único que les falla es la climatización. Aunque tienen ventiladores, hace bastante calor dentro. Repetiría sin pensármelo dos veces! Muy recomendado!”
“Una experiencia gastronómica excepcional en el corazón de Sanxenxo. El restaurante Gabba combina a la perfección una cocina cuidada, moderna y con mucho sabor, con un ambiente elegante pero cercano. Cada plato que probamos estaba elaborado con mimo y producto de calidad, desde los entrantes hasta los postres. Pero si algo elevó aún más la experiencia, fue sin duda la atención recibida por parte de Juan Manuel, un auténtico profesional. Su trato fue impecable: atento, amable y siempre pendiente de cada detalle para que nos sintiéramos como en casa. Personas como él marcan la diferencia y hacen que uno quiera volver. Sin duda, un lugar para repetir y recomendar. ¡Enhorabuena a todo el equipo y, especialmente, a Juan Manuel por su excelente trabajo!”
“Fuimos a las 14:50 aproximadamente. No tienen todas las mesas llenas pero porque no les da tiempo a limpiarlas e ir sentando a los siguientes comensales. Mientras que en otros sitios directamente nos decían que no había hueco, ellos nos atendieron y nos sentaron. Íbamos preparados para esperar, viendo lo que tardaron en sentarnos. Pedimos tres arroces del día y dos ensaladas, a las 15:30 lo teníamos todo por delante. El arroz espectacular y un pedazo de tamaño por persona, no pudimos ni tomar postre después. 18€ cada arroz y era casi que lo más caro de la carta, pero vi pasar varios platos que había visto más económicos y también estaban bien servidos. Los camareros muy agradables, uno de ellos nos dijo que era su jefe quién hacía el arroz. El baño limpio a pesar de la cantidad de gente que entraba y salía, con jabón, servilletas de secarte las manos y papel higiénico (cuando voy a un baño y no tienen jabón me echo a temblar con el baile de bacterias que tienen que tener). Un acierto total.”