Restaurante Modesto
“Llegamos a una modestia discreta, y nos encontramos la retranca de Modesto, con un desparpajo natural , en un ambiente inesperado y acogedor, y ya aquí, disfrutamos de sabores de antaño, una cocina equilibrada y bien hecha, sin estridencias, sin experimentos extraños... Un salpicon de bogavante exquisito, buena materia prima y un aliñado perfecto, la ración generosa, para disfrutarla... los pimientos de piquillo, como no, la salsa para mojar... y a continuación, una paletilla de cordero lechal, de las que ya no quedan, punto justo de cocción, y ese jugo que le otorga el toque perfecto, las patatas y la tierna carne del cordero se empapan, y deleitan el paladar... y qué es de una experiencia sin postre? Optamos por la tarta de chocolate con coulis de fresa natural, exquisito, buscábamos un fallo, pero no lo encontramos... Obvio es, este es un sitio para volver, Modesto nos dijo que seremos bienvenidos, pero que no le hagamos publicidad, es una casa para pocos, aunque nosotros estamos seguros, gustaría a muchos. ToRo”