Fervenza Rio Barragán
“Es ideal tal como está, casi descuidada (sin intervención que la moldee, estropeándola). No es ningún espectáculo impresionante, sino más bien muy modesta, pero tiene un cierto encanto mágico, como si fuera un anfiteatro, todo cubierto, y tú la vieras desde una posición privilegiada, desde un palco. No necesitas acercarte para tocarla, manosearla, pisotearla, adaptarla, desviarla, mancharla... No. Simplemente siéntate a disfrutarla.”