Pensión muiño
“Este albergue ha sido, sin duda, uno de los lugares más especiales de todo el Camino. Desde el primer momento nos recibieron con una amabilidad y cercanía que se agradecen muchísimo después de una etapa: una sonrisa, una galleta y agua fresca como bienvenida. Son pequeños gestos que lo dicen todo y que hacen sentirte cuidado. El albergue es muy bonito, acogedor y con mucho encanto. Las habitaciones están decoradas con cariño, todo está muy limpio y se nota la dedicación en cada detalle. Tanto la mujer como el hombre que lo llevan son personas encantadoras, siempre atentos y dispuestos a ayudar en lo que haga falta. Más que un simple alojamiento, es un sitio donde uno se siente como en casa, con esa calidez gallega que reconforta al peregrino. Sin duda, lo recomiendo a cualquiera que busque descanso, hospitalidad y un ambiente especial en el Camino. ¡Repetiría sin dudarlo!”