Hostal Linar
“Habitaciones simples, acogedoras y muy limpias. Baños impecables. Las recepcionistas súper amables y con una paciencia infinita. Belén es de otro planeta. Gracias por todo ❤️ Volveremos ❤️”
Negocios 31–38 de 38
“Habitaciones simples, acogedoras y muy limpias. Baños impecables. Las recepcionistas súper amables y con una paciencia infinita. Belén es de otro planeta. Gracias por todo ❤️ Volveremos ❤️”
“Hablo desde la esperiencia del bar /restaurante y desde luego, es superior. Lugar para desayunar bien, comer bien y cenar bien. Un menú aceptable a buen precio y abundante, como creo que debe de ser, si te sientas a comer, es eso, a comer y ahí, se come. Bien atendido, camareros/as atentos. Nosotros vamos siempre que coincide y podemos, sin duda.”
“Estuvimos en una habitación de dos personas y no en el albergue. Está todo muy limpio, tienen una pequeña zona común de comedor y lavadoras, también muy adaptada y bonita. Tiene un jardín en la parte trasera. Recomendable.”
“Recomendadisimo, muy bien ubicado, limpisimo se encargan del servicio de lavanderia, un trato genial, Diego te hace sentir como si estuvieras en casa. Si lo que realmente quieres es una buena noche de descanso el Albergue Oceanus Finisterre está asegurada.”
“Lugar agradable cerca de Santiago . Habitaciones espaciosas”
“Entramos a cenar allí un poco extrañados que estuviera vacío porque el anterior estaba lleno. La mujer del restaurante fué encantadora. La carta está puesta con los precios en la barra. Vimos lo que había, los precios y decidimos sentarnos. Tomamos unos huevos rotos con jamón, una de Raxo, una ensalada caprese, dos cañones de cerveza, botella de litro y medio de agua y una caña de cerveza. Fueron 51 Eur, no hubiéramos pagado menos en el otro. Todo buenísimo, los huevos con su puntillita, buenísimos. Una pena que no hubiera croquetas, seguro que estarían igual de ricas. Volveremos antes de irnos a ver si las probamos.”
“Francisco, el dueño del hostal, es una persona excepcional. Desde el primer momento nos recibió con una gran sonrisa, buen humor y una calidez que se siente de verdad. Tiene un bar muy acogedor donde se nota el cariño y respeto que tiene por los peregrinos. Es una persona honesta, cercana y generosa, de esas que te hacen sentir en casa aunque estés lejos. Nuestra habitación era amplia, muy limpia, con televisor, armario y toallas ya preparadas al llegar. Todo cuidado al detalle. Nos fuimos con sonrisas sinceras y valiosos consejos para el camino. ¡Gracias, Fran! Eres un grande y tu hostal también ❤️”