Restaurante Regueiro
“Tras terminar nuestra jornada del camino de Santiago llegamos a este bar bien asesorados por trabajadores de la zona. Y acertamos!!! Pedimos el menu de peregrino y de primero nos pudieron una fabada, que no contentos con llenar hasta el borde el plato te seguían ofreciendo por si querías más. De segundo Pedimos el secreto ibérico y nos trajeron una bandeja hasta arriba pensé que se habían equivocado de mesa, eso no podía ser del menu. De bebida Pedimos vino con casera y de postre unos helados. Menos mal que sus una etapa para bajar todo lo comido. Un sitio espectacular que no podéis dejar de venir.”