Casa Dos Muros
“Desde que llegamos, Berni y Regio nos hicieron sentir como en casa con su amabilidad y cercanía. Las habitaciones muy limpias y acogedoras, y unas zonas comunes que invitan a relajarse. Disfrutamos una cena deliciosa en la terraza, con platos caseros hechos con productos frescos de la propia huerta y de proximidad. El pan, hecho cada día en horno de leña, fue un auténtico lujo. El desayuno fue igual de bueno y preparado con mucho cariño. Los precios son muy razonables y la piscina, perfecta para refrescarse. Lo mejor de todo: nuestro perro pudo acompañarnos y sin costo extra, algo que nos encantó. Sin duda, volveremos con ganas y nos llevamos un bonito recuerdo.”